La jubilación a los 67 años
2 comentarios
Imprimir
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
Guardé silencio,
Porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
Guardé silencio,
Porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
No protesté,
Porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
No protesté,
Porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
No había nadie más que pudiera protestar.
Martin Niemöller
“Porque si esto hacen con el leño verde, ¿qué no harán con el seco?” Lc. 23,31
“Mira, rey, que ya tenemos
El cordel a la garganta,
Y que la opresión no es tanta
Que aun quejarnos no podemos”
“Padre Nuestro” de Quevedo
Estoy absoluta, total e irónicamente convencido de que muchísimos alcaldes y concejales socialistas, así como otro tipo de cargos electos, están pensando en darse de baja en el momento en que se “apruebe” la ley de la edad de jubilación….
Por mucha diferencia que haya entre la “teoría” y la “práctica” de un partido, hay cosas que afectan al “fundamento” del propio partido; y así, si la “razón de ser” del Partido Socialista Obrero Español es la “defensa” (¡teórica!) del trabajador, no se entiende que el máximo dirigente del partido diga que se siente orgulloso de que la prestación por desempleo llegue al 70% de los parados, como si estuviera orgulloso de que los españoles estuviesen en el paro en vez de trabajando.
Ahora bien, se entiende menos que una persona que ha estado trabajando toda la vida; que no sabe dónde va el esfuerzo de su trabajo, traducido en dinero y, el cual se pierde en los vericuetos administrativos de personas que “trabajan” para los partidos pero que no hacen nada; que en muchos momentos de su vida ha estado parada; que cuando está trabajando está mal pagada; no se entiende, digo, que a dicha persona que está deseando “jubilarse” para disfrutar un poco de los goces de esta vida, de repente le diga, el responsable del partido, que dice querer su dignidad, que tiene que seguir trabajando para mantener el despilfarro de dicho partido y de toda una absurda administración dominada por incompetentes.
Menos mal que ya pasó el tiempo en que la retórica de lo que decían los partidos de izquierda estaba bien hecho y bien dicho porque ellos lo dijesen. Durante siglo y medio se han aprovechado del dolor ajeno para no sólo vivir bien sus dirigentes sino provocar aún más dolor en los débiles. Su retórica nace del “lamento” y no del “sufrimiento” de las personas; así, ese lamento los ha llevado a pensar en mundos inexistentes donde se impartiría una justicia, también, inexistente; si se hubiesen fijado en el sufrimiento real de las personas (muchísimas veces provocado por ese lamento) se hubiesen preocupado de crear estructuras para que todo el mundo pueda desarrollar sus capacidades, las cuales redundarán en el bienestar de la sociedad real.
Ahora nos damos cuenta de que se ha puesto la “esperanza” en personas que sólo estaban pensando en ellos mismos: pues mientras sus “sueldos” engordan y se blindan hasta en su jubilación, los de la población española “adelgazan”, y encima nos dicen que tenemos que trabajar más años. Pero está claro que sólo nos quieren como esclavos, como mano de obra barata; no existen estructuras en España sino para ellos mismos: es como si hubiésemos vuelto al feudalismo, donde los que están en el “castillo feudal” son los que viven bien, y los demás somos siervos que hemos de trabajar para que los señores feudales “yanten y folguen” a sus anchas.
Lo más preciado de un país somos sus gentes, somos todos los que vivimos en él, y todo debería gravitar en torno a esta realidad: las personas reales y concretas que tenemos nuestros defectos y nuestras virtudes; y puesto que la realidad es que todo gravita en torno a los grandes partidos, deberían al menos tener un poco de misericordia con quien los mantiene; y vemos que ocurre todo lo contrario. Lo que había sido una conquista social, se convierte en papel mojado: es como si tuviéramos que volver a las “barricadas” para tener que “conquistar” ciertas ventajas que creíamos ya conseguidas.
Si a la jubilación a los 67 años le sumamos los parados que cobran 700 €uros; los jubilados que cobran 500 €uros; los “mil€uristas”; la congelación salarial; la bajada de sueldo a los funcionarios, y los parados que ya no cobran nada, observamos quién está “fuera del castillo medieval”; y si nos fijamos qué ocurre dentro del “castillo feudal” vemos que los salarios de los “señores” van en aumento: el que menos cobra es 200.000 €uros; a esto hay que añadirle que son “asesores” de empresas en las que tienen unos sueldos que son los mismos, o mayores, que en la “cosa pública”; si a esto le seguimos añadiendo el despilfarro de instituciones que no valen para nada como “Diputaciones provinciales y forales”, asesorías que no asesoran nada, etc, pero que sirven de “apesebreamiento” en los grandes partidos nacionales y nacionalistas, vemos la realidad social y económica del país.
Que se den de baja miles de “socialistas” lo dije irónicamente, pues es imposible: están “sirviendo” a su amo, y como es lo que saben hacer, eso seguirán haciendo; claro está que los “populares” hacen lo mismo allá donde “gobiernan”. No, “¡está todo atado y bien atado!”, y cuando los siervos ya no tengamos nada que comer, surgirá algún “marqués de Foulon” que dirá: “¡que coman hierba!”
Antonio Fidalgo
Secretario de Cultura del CDS
Criterio Liberal. Diario de opinión Libre.
- Bitacoras.com
- Tweets that mention Criterio Liberal. Información libre y análisis liberal e independiente. Por la unidad delos liberales. Ideas del liberalismo – La jubilación a los 67 años -- Topsy.com
« González y Aznar… al negocio y a lo grande Siguiente artículo
Una vez más es el dinero el que manda »






